sábado, mayo 13, 2006

Cuando la noche cae sobre Madrid

Utilizamos la expresión como el día y la noche para describir a dos cosas opuestas. Dos hermanos que no tienen nada que ver, son como el día y la noche. Así es el centro de Madrid dependiendo del momento del día en que pasees por sus calles, como el día y la noche nunca mejor dicho. Esta noche fui a los cines Ideal en la plaza Benavente y como hacía buena temperatura a la salida decidí que andaría hasta Cibeles para coger un autobús en lugar de coger el metro para regresar a casa. Tranquilamente me dispuse a llegar hasta la plaza donde el Real Madrid celebra sus triunfos y me dí cuenta de que aunque paso por esas céntricas calles casi todos los días, bien para ir al Congreso o porque muchas ruedas de prensa se celebran en edificios en esa zona, pensé por un momento que estaba en otra ciudad. Todo lo que rodeaba era tan distinto, como el día y la noche. Por la mañana los edificios, el Banco de España, el emblemático Metrópoli, el Casino de Madrid, son funcionales, las personas entran y salen de ellos rutinariamente. Cuando cae el sol, estos inmuebles se convierten en obras de arte que decoran la calle Alcalá.
La gente también es diferente, como el día y la noche. Las personas con las que me cruzo por las mañanas están de paso, nadie -a excepción de los turistas- está admirando el 'paisaje urbano', todos van a alguna parte. Hay amas de casa haciendo recados y compras, ejecutivos acudiendo a importantes citas, funcionarios tomándose el café de media mañana y jóvenes universitarios que se han saltado las clases. Por la noche, la gente va en grupos o en parejas, han cambiado los vaqueros por ropa de salir, en el caso de los jóvenes, o bien el traje de chaqueta por un atuendo más sport, en el caso de las personas que trabajan. Las oficinas, comercios, instituciones se han sustituido por teatros, cines, bares y restaurantes. Dos mundos tan diferentes, el del día y el de la noche en la calle Alcalá.

2 Comments:

At 12:32 p. m., Blogger danifres said...

interesante apreciación, pero no solo eso, la actitud de las propias personas también cambia debido a la noche,hay otra predisposición, mola mola

 
At 7:11 p. m., Anonymous Anónimo said...

Creo que fue esa noche en la que fuimos a los ideal a ver ese bodrio de película en vos. Noche en la que pensé hablarte de eso que tanto esperabas escuchar de mi boca, pero finalmente no fue así, como bien me recordaste después. Lo dije y lo sigo diciendo: lo siento.

 

Publicar un comentario

<< Home