Lo mejor está por venir
Hace unos años el grupo Ketama sacó una canción que decía "no soy estatua de sal que pierde su camino por mirar atrás, no quiero ser estatua de sal..." basada en la historia bíblica de la mujer de Lot (cuñado de Abraham) que cuando Dios les ordenó salir de la ciudad de Sodoma, donde abundaba el pecado, y no mirar atrás ella miró atrás y se convirtió en 'columna de sal'. Sea lo que sea, hay algo que no es positivo en mirar atrás.
En los últimos años, he mirado atrás deseando recuperar de alguna manera el pasado. Me encantaron mi infancia y adolescencia, era una persona feliz. Todo me llenaba, me sentía una persona completa, tenía expectativas e ilusión para el futuro, mi vida adulta. Estaba rodeada de buenos amigos y amistades que me llenaban, me completaban. Estaba enamorada y, como sabéis, el 'amor' es una fuerza motivadora en sí misma.
De repente (bueno no de repente, pero de manera muy seguida) mi vida cambió. Mis padres se mudaron a Irlanda, Alberto murió y mi relación con mis amigos cambiaron por los inevitables cambios de la vida. Todas estas circunstancias me marcaron de la manera más perjudicial o dañiña: liquidaron mis expectativas para el futuro.
En estos últimos años he tratado de volcar toda esa pasión en mi carrera, que es algo positivo, pero sólo hasta cierto punto. Creo que el mero hecho de pensar en esa clave tan negativa "lo mejor quedó atrás" me condiciona para vivir la vida en esa tónica y como consecuencia nunca encontrar gente o situaciones que me devuelvan la felicidad o la ilusión.
Para algunos la 'felicidad' o los 'mejores momentos' van en orden creciente. Fueron felices en su infancia, adolescencia pero a medida que pasan los años esos buenos momentos no hacen más que mejorarse y siempre van a mejor. Para otros, sin embargo, alguna tragedia del pasado trunca para siempre esos momentos de felicidad, y a partir de ese momento la vida se convierte en sucesión de días, sin ilusión y con la única 'esperanza' de llegar al cielo (si son creyentes) o pasarlo lo mejor posible aquí abajo (si no lo son).
Siempre he creído que hay algo más en la vida que vivir, crecer y reproducirse. Todos tenemos una misión aquí abajo, un propósito, un destino. He idealizado el pasado sin nisiquiera tener en cuenta de que el pasado, pasado está y que lo que está por delante es el futuro. Me quedan años en la tierra (eso espero) y no puedo enfrentarme a ellos mirando hacia el pasado.
Quiero creer que lo mejor está por venir, la verdad es que no sé lo que 'el futuro' tiene para mí, pero quiero levantarme por las mañanas creyendo que los buenos momentos del pasado serán multiplicados en los próximos años. Que volveré a enamorarme, que mis relaciones con amigos volverán a ser profundas y no superficiales. En cualquier caso, no voy a mirar atrás no vaya a ser que como la mujer de Lot me convierta en estatua de sal.
En los últimos años, he mirado atrás deseando recuperar de alguna manera el pasado. Me encantaron mi infancia y adolescencia, era una persona feliz. Todo me llenaba, me sentía una persona completa, tenía expectativas e ilusión para el futuro, mi vida adulta. Estaba rodeada de buenos amigos y amistades que me llenaban, me completaban. Estaba enamorada y, como sabéis, el 'amor' es una fuerza motivadora en sí misma.
De repente (bueno no de repente, pero de manera muy seguida) mi vida cambió. Mis padres se mudaron a Irlanda, Alberto murió y mi relación con mis amigos cambiaron por los inevitables cambios de la vida. Todas estas circunstancias me marcaron de la manera más perjudicial o dañiña: liquidaron mis expectativas para el futuro.
En estos últimos años he tratado de volcar toda esa pasión en mi carrera, que es algo positivo, pero sólo hasta cierto punto. Creo que el mero hecho de pensar en esa clave tan negativa "lo mejor quedó atrás" me condiciona para vivir la vida en esa tónica y como consecuencia nunca encontrar gente o situaciones que me devuelvan la felicidad o la ilusión.
Para algunos la 'felicidad' o los 'mejores momentos' van en orden creciente. Fueron felices en su infancia, adolescencia pero a medida que pasan los años esos buenos momentos no hacen más que mejorarse y siempre van a mejor. Para otros, sin embargo, alguna tragedia del pasado trunca para siempre esos momentos de felicidad, y a partir de ese momento la vida se convierte en sucesión de días, sin ilusión y con la única 'esperanza' de llegar al cielo (si son creyentes) o pasarlo lo mejor posible aquí abajo (si no lo son).
Siempre he creído que hay algo más en la vida que vivir, crecer y reproducirse. Todos tenemos una misión aquí abajo, un propósito, un destino. He idealizado el pasado sin nisiquiera tener en cuenta de que el pasado, pasado está y que lo que está por delante es el futuro. Me quedan años en la tierra (eso espero) y no puedo enfrentarme a ellos mirando hacia el pasado.
Quiero creer que lo mejor está por venir, la verdad es que no sé lo que 'el futuro' tiene para mí, pero quiero levantarme por las mañanas creyendo que los buenos momentos del pasado serán multiplicados en los próximos años. Que volveré a enamorarme, que mis relaciones con amigos volverán a ser profundas y no superficiales. En cualquier caso, no voy a mirar atrás no vaya a ser que como la mujer de Lot me convierta en estatua de sal.

2 Comments:
Ya lo decía Winston Churchill:
"Estoy convencido de que en este día somos dueños de nuestro destino, que la tarea que se nos ha impuesto no es superior a nuestras fuerzas, que sus acometidas no están por encima de lo que puedo soportar. Mientras tengamos fe en nuestra causa y una indeclinable voluntad de vencer, la victoria estará a nuestro alcance"
Me ha encantado tu texto. Has dado en el clavo, en la estatua, te has cargado la estatua de sal que te rodea, o estás en ello. Muchos hemos de aprender de lo que aquí dices.
Publicar un comentario
<< Home