Fin de etapa, 2001-2006
Dentro de algunas semanas pondré fin a una etapa de mi vida, mis años de Universidad. Mirando atrás, con perspectiva, estoy feliz y orgullosa de haber logrado este reto. Ahora, estos últimos cinco años se han pasado volando, pero cuando empecé mis estudios aquel trágico mes de septiembre 2001 no tenía la certeza de llegar hasta el final.
Mil cosas podrían haber interferido en mis estudios. Podría haberme enamorado, casado y dejado la carrera, podría no haber superado la depresión por la que pasé en primer curso y como consecuencia haber abandonado mi sueño de ser periodista. Podría haber pasado como a otros muchos estudiantes que se matriculan en una carrera para luego darse cuenta de que no se trata de lo que quieren hacer en la vida.
Mil cosas podrían haber pasado y no han pasado. Tengo que admitir que en este viaje no he estado sola. En todo momento he tenido el visto bueno de mis padres, que siempre, siempre me han apoyado. Tanto economicamente, como con consejos, sus visitas, los e-mails, las cartas, paquetes. He tenido amigos y mentores que me han aconsejado y guiado a lo largo de estos cinco años.
En la faculturad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos se casaron mis sueños, vocación y ambición con la formación y el conocimiento. En ese sentido he sido también afortunada conozco a muchos compañeros que salen tal y como entraron, no tienen ningún entusiasmo por el periodismo y desgraciadamente el título sin vocación es sólo papel mojado.
Ahora, el futuro se abre delante de mí. No tengo muy claro cuáles son los próximos pasos que tengo que tomar pero estoy confiada de que si he llegado hasta aquí, y no sólo profesionalmente sino sobre todo como persona, podré alcanzar cualquier cosa que me proponga. Tengo expectativas para el futuro, porque, como ya he dicho en otras ocasiones, estoy convencida de que lo mejor está por venir.
Sólo hay una cosa que lamento, y es que mis abuelos no hayan podido llegar a este día conmigo. Ellos creyeron en mí todo el tiempo, seguían cada uno de mis pasos, las decisiones que tomaba, estaban pendientes del resultado de mis exámenes. No hay cosa que más me hubiese gustado que volver a casa y enseñarles mi foto en la orla.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home